viernes, 19 de marzo de 2010

500 días juntos (500 days of summer)

Hoy toca comentar una película independiente y pequeña, pero cuyo principal merito es ese precisamente. "500 días juntos" (500 days of Summer) cuenta una historia sencilla que podría haberse quedado "camuflada" entre las muchas comedias románticas "made in usa" (y alguna "made in spain", también) que llenan las carteleras año tras año. Sin embargo, como bien dice el cartel de la película "Esta no es una historia de amor, sino una historia sobre el amor". Comenzando con los títulos de crédito con un ácido "Este es un trabajo de ficción, cualquier parecido con personas vivas o muertas es pura coincidencia, ....especialmente contigo Jenny Beckman,....zorra", ya prevemos que el final no será "feliz", sino más bien real como la vida misma. La historia en cuestión es sencilla, Tom, el protagonista, conoce a una chica, Summer y empiezan, después de un tiempo del primer encuentro, a salir juntos. La película contará, siguiendo un orden no cronólogico, la historia de esos 500 días de relación en los que Tom lo pasará más mal que bien con Summer, que al contrario que él no es una chica para nada romántica, sino de lo más pragmático y con los pies en el suelo.

Lo mejor de la película, aparte de lo bien contada que está (a destacar por ejemplo la escena de la fiesta en casa de Summer en el que la pantalla se divide en dos mitades, una con las expectativas-románticas- de Tom y otro con la cruda realidad de lo que ocurre), es lo bien que se sabe reir de los convencionalismos que la sociedad (mediante la música o el cine, por ejemplo), nos ha introducido sobre el amor. Tom tiene una idea demasiado romántica e idealista sobre el amor que le viene de, como dice el narrador en la película, de haber escuchado demasiado pop británico (los Smiths y sus melancólicas canciones tienen una parte más que fundamental en la peli). Tom piensa que no será nunca realmente feliz hasta que llegue "ella", la mujer de sus sueños a la que, por supuesto, tiene más que idealizada. Es un sufridor y ha nacido para sufrir y que le hagan sufrir y que, además, cree en el amor a primera vista. Así, el estribillo de la canción de los Smiths "Please, please, let me get what I want (this time)" (por favor, déjame conseguir esta vez lo que deseo (por una vez)) nos dice que es una persona sentimentalmente insatisfecha tanto si no consigue estar con la mujer que quiere, como si la consigue y luego le deja, ya que entrará (y entra) en una espiral de melancolía porque siempre intentará recuperala. O al menos eso es lo que se supone que hay que hacer en las reglas del amor fijadas socialmente. Summer, por otro lado, tiene los pies en el suelo y desprende una gran confianza, lo que probablemente le haga muy atractiva (aparte de que está buena, lo sabe y lo utiliza)

Sin embargo, lo importante (y la moraleja) de esta historia es que nadie sabe absolutamente nada del amor y que no hay reglas escritas. Todo depende del azar y del momento y por mucho que se proponga uno las cosas no tienen por qué salir como en las películas. En cierto modo, y esto es un tanto pragmático, hay que saber nadar y guardar la ropa y tener en cuenta que a la primera persona que hay que querer es a uno mismo y que, hasta que no nos sintamos safisfechos con nosotros (hasta que no sintamos un verdadero amor propio por nuestra persona) es difícil que podamos atraer a alguien de forma duradera. En fin, hay que saber estar preparado para todo tipo de desengaños y consolarse pensando, como ocurre finalmente en esta historia, que de las grandes crisis puede salir alguien reforzado y más sabio. Cuando se empieza una relación no se sabe realmente cómo es esa persona ya que es muy posible que se la idealice y no la conozcamos realmente hasta que pase cierto tiempo después. Como muestra, ahí queda la imagen que tiene de Summer durante su relación y cómo queda después de que pase el mal trago.

En resumen, una película muy buena porque todo está contado con mucho sentido del humor y sin quitar seriedad a los temas de los que se habla. Muy recomendable tanto si se está saliendo de un desengaño sentimental como si no, para aprender de cara al futuro.

También "500 días juntos" muestra a las mujeres no como malas, pero como seres bastante incomprensibles, por lo menos desde el punto de vista masculino. De hecho, coincido en que suelen tener la mayoría un punto de crueldad,... tal vez sea que son en el fondo vanidosas y les gusta especialmente sentirse deseadas,...en fin si veis la peli, se comprende fácilmente,...

La vida da muchas cornadas y dentro de las peores están las del corazón. Tal vez la mayor enseñanza de la peli es que en el amor no sólo debe intervenir el corazón, sino que la cabeza también debe tener un sitio.... De todos modos arriesgarse vale la pena, ya que puedes encontrar a una persona que valga la pena para toda (o gran parte de tu vida) o estrellarte y aprender para la siguiente.


En tierra Hostil (The hurt Locker)






Para compensar todo el tiempo que he estado sin "cuidar" este blog, vale la pena comentar brevemente una de las mejores películas que he visto en los últimos meses y que, espero, se convierta en un pequeño clásico con el paso del tiempo. Se trata de la película "En tierra hostil" (The hurt locker) de la directora Americana Kathryn Bigelow. En primer lugar, me llama mucho la atención la coherencia de esta película con el resto de su filmografía. Por citar sus películas más conocidas y similares al la temática y al tono en "Tierra hostil", nos encontramos con "Le llamaban Bhodi" (Point Break), "Días extraños" ("Strange Days") o la más reciente "K-19" ("K 19, The widow maker"). De todas estas películas llama la atención que son enteramente masculinas, apenas hay personajes femeninos ( en "K 19" y en "En tierra hostil" no hay ninguno, salvo referencias en la distancia a las mujeres de algunos de los protagonistas). Es especialmente interesante lo bien que comprende Kathryn Bigelow el mundo de los hombres: así, lo describe como un ambiente de camaradería, fidelidad y rudeza (al menos externa). De esta manera, los soldados de "En tierra hostil" después de cada misión se emborrachan, oyen "Ministry" a todo volumen y se pelean hasta caer insconcientes, pero son capaces de dar sus vidas por el compañero y se emocionan al hablar de sus novias y mujeres o de los hijos que tienen o piensan tener con ellas.Por otro lado, lo que más me gustó de esta película, es que trata sobre elegir un camino que de sentido a tu vida o, al menos, de acallar los monstruos interiores que cada uno tenemos. El protagonista es un sargento especialista en desactivar bombas del ejército americano. Es destinado a Irak como jefe de un equipo que acaba de perder a su anterior oficial especialista en un atentado terrorista. Al contrario de los otros miembros de su equipo el sargento William James es un "yonki" de la adrenalina que disfruta con su trabajo y con el riesgo. El resto del grupo cuenta los días para volver a casa sanos y salvos, mientras que William, aunque tiene familia, no lo ve tan claro, y parece que su verdadero hogar es su catre y el Humvee con el que van a sus misiones. A pesar de ser un friki, sus compañeros van cogiéndole cariño poco a poco por ser una persona honesta, valiente, con corazón y, en cierto modo, admirable por la profesionalidad y devoción que tiene hacia su trabajo. Siempre conviene tener a un buen profesional a tu lado, aunque sea un capullo que disfuta con el peligroSin embargo, "En tierra hostil" es mucho más que una buenísima película de acción que tiene pegado al asiento durante dos horas: es una historia sobre la busqueda del sentido de la vida, sobre si debemos decir basta cuando creamos que hemos llegado a nuestro destino, o si nuestro destino vital llegará algún día. El sargento James está recorriendo un camino hacia algún sitio, pero no sabe dónde. Su tragedia en la película es que un Ulyses que quiere llegar a Itaca en un viaje lleno de peligros. Cree que al final le espera la felicidad, es decir, su casa donde le esperan su mujer y su hijo recién nacido, pero ¿y si eso no es su destino?. Se trata, de un personaje trágico, pero grandioso. Trágico porque tal vez nunca encuentre el final del camino ( o este sea la bomba que le acabe matando) y grande porque tiene un fuego en su interior que le obliga a buscar constantemente un objetivo vital que valga la pena, siendo su trabajo el medio que le sirve para mantener la cordura. Realmente pocos personajes que valgan la pena en la historia (artistas, políticos, jefes etc...) se han sentido satisfechos con lo que hicieron, incluso cuando consiguieron hacer cosas realmente grandes).Por último, cuando vi esta película me acorde de este poema de Kavafis, que es uno de mis favoritos:



Cuando emprendas tu viaje hacia Ítaca
debes rogar que el viaje sea largo,
lleno de peripecias, lleno de experiencias.
No has de temer ni a los lestrigones ni a los cíclopes,
ni la cólera del airado Posidón.
Nunca tales monstruos hallarás en tu ruta
si tu pensamiento es elevado, si una exquisita
emoción penetra en tu alma y en tu cuerpo.
Los lestrigones y los cíclopes
y el feroz Posidón no podrán encontrarte
si tú no los llevas ya dentro, en tu alma,
si tu alma no los conjura ante ti.
Debes rogar que el viaje sea largo,
que sean muchos los días de verano;
que te vean arribar con gozo, alegremente,
a puertos que tú antes ignorabas.
Que puedas detenerte en los mercados de Fenicia,
y comprar unas bellas mercancías:
madreperlas, coral, ébano, y ámbar,
y perfumes placenteros de mil clases.
Acude a muchas ciudades del Egipto
para aprender, y aprender de quienes saben.
Conserva siempre en tu alma la idea de Ítaca:
llegar allí, he aquí tu destino.
Mas no hagas con prisas tu camino;
mejor será que dure muchos años,
y que llegues, ya viejo, a la pequeña isla,
rico de cuanto habrás ganado en el camino.
No has de esperar que Ítaca te enriquezca:
Ítaca te ha concedido ya un hermoso viaje.
Sin ellas, jamás habrías partido;
mas no tiene otra cosa que ofrecerte.
Y si la encuentras pobre, Ítaca no te ha engañado.
Y siendo ya tan viejo, con tanta experiencia,
sin duda sabrás ya qué significan las Ítacas.

I bombed Korea de los Cake



Siguiendo con la entrada anterior os dejo con la canción de los "Cake" que tiene que ver bastante con el libro de James Salter "Pilotos de Caza". Los pilotos no son héroes ni estrellas de cine, sino que, como otros, sólo hacen su trabajo. Os dejo con la letra:

I Bombed Korea
I bombed Korea every night.
My engine sang into the salty sky.
I didn't know if I would live or die.
I bombed Korea every night.

I bombed Korea every night.
I bombed Korea every night.
Red flowers bursting down below us.
Those people didn't even know us.
We didn't know if we would live or die.
We didn't know if it was wrong or right.
I bombed Korea every night.

And so I sit here at this bar.
I'm not a hero.
I'm not a movie star.
I've got my beer.
I've got my stories to tell,
But they won't tell you what it's like in hell.

Red flowers bursting down below us.
Those people didn't even know us.
We didn't know if we would live or die.
We didn't know if it was wrong or right.
We didn't know if we would live or die.
I bombed Korea every night.

jueves, 18 de marzo de 2010

"Pilotos de caza" de James Salter

Después de bastante tiempo sin actualizar este blog, volvemos con un libro especialmente bueno, aunque, por desgracia no muy conocido en España. Se trata de "Pilotos de Caza" ("The Hunters" en el original) del autor norteamericano James Salter. James Salter ha sido comparado por algunos críticos literarios con Hemingway y, en cuanto a sus descripciones sobre el mundo de la aviación, con Saint de Exupery. De hecho, James Salter fue piloto de caza durante la Guerra de Corea llegando a un derribar un Mig, dañando a otro.

Como es fácil de imaginar, "Pilotos de Caza" es un libro basado en esta experiencia del autor como piloto de combate, pero es un libro que va mucho más allá de una simple historia de guerra. De hecho, quitando las excelentes descripciones de patrullas aéreas y el sentido lírico que el autor da a volar, la historia podría haberse enmarcado dentro de cualquier otra profesión que no fuera la de piloto. Aunque este libro lo leí hace unos cinco años, me he acordado de el últimamente después de haber visto "En Tierra hostil" ("The Hurt Locker", la película ganadora al oscar este año porque ambas historias tratan sobre personas dedicadas en cuerpo y alma a su profesión, que es lo que da realmente sentido a sus vidas, aunque por motivos un poco diferentes.

La historia de "Pilotos de Caza" se centra en el Capitan Clive Connell, un piloto profesional e hijo de un militar de prestigio . Tiene fama de buen piloto y una excelente preparación, pero nunca ha entrado en combate, al haber estado durante la II Guerra Mundial en una situación de no apto por enfermedad. Después de más de siete años en la Fuerza Aérea, con poco más de treinta años, su carrera como piloto de caza está acabando y la Guerra de Corea será la última oportunidad para entrar en combate y convertirse en un As. Una vez en Córea se hace cargo de un ala de combate y todos esperan mucho de él, sin embargo los días van pasando y los derribos no llegan y, por otra parte, pilotos más novatos que él sí los consiguen, lo que va minando su autoridad y confianza.... Esta situación le irá llevando a una espiral de dudas y autodestrucción que pondrá a prueba la pasión que siente por su profesión,...

Lo cierto es que el libro, del que no voy a contar nada más para no estropear el final de los que se lo quieran leer, plantea una cuestión muy interesante: ¿Vale la pena dedicar esfuerzo e ilusión a algo, cuando no obtengo resultados? ¿Habré elegido la profesión correcta?, ¿Por qué muchas veces no se consigue en la vida lo que se quiere cuando uno se esfuerza al máximo y se desea con todo el alma? ¿Por qué sufrir por algo de lo que no consigo sacar nada? En fin, el libro no es como esas películas en las que el chico bueno se supera a sí mismo, se convierte en el mejor y consigue, además, a la chica más guapa. Es algo intermedio, más parecido a la realidad: Al final lo importante es hacer lo que a uno le gusta pase lo que pase y encarar los problemas. Siempre habrá un resultado (sea cual sea) y habrá que estar allí para verlo, aunque sea a 9.000 metros de altura, en la frontera entre las dos Coreas, como le ocurre al protagonista del libro. Si no estuviéramos allí, siempre lamentaríamos haber perdido la parte más importante de nuestras vidas, ya sea para bien o para mal.

Por último, os dejo con una entrevista que apareció hace algún tiempo en "EL PAIS" a James Salter. Se titula "Un Mig para James Salter" y de ella me ha gustado especialmente la siguiente frase del Autor (que creo que le gustaría bastante a Pérez Reverte):

"Todo es un disparate, menos el honor, el amor y lo poco que conoce el corazón" "Feeling of courage. Great Desire to live on" (El sentimiento del valor. Gran Deseo de seguir viviendo")

Espero que disfrutéis este libro y a este autor que vale mucho la pena, tanto si es gusta el mundo de la aviación como si no.






domingo, 28 de septiembre de 2008

El Jugador, de Fyodor Dostoievsky

Hola a todos otra semana más. Hoy toca comentar y recomendar un libro que me leí hace bastante tiempo, la última vez hace unos diez años, pero del que me acuerdo bastante bien, sobre todo en cuanto a la sensación final que me dejo y sigo sintiendo cada vez que me acuerdo de el. El argumento lo recuerdo a grandes rasgos, lo que es bueno ya que así evitó la tentación de destrozar la lectura del libro por si alguien tiene curiosidad de leérselo.

La historia del libro es en gran parte autobiográfica. Refleja una parte de la vida de Dostoievsky, personificada en su alter ego en la ficción Alexei Ivanovich, dominada por el juego y el amor (no correspondido). Dostoievsky no tuvo una vida muy ordenada que digamos, y pasó buena parte de su vida de un casino en otro por Europa hasta quedarse arruinado. Durante esa etapa también persiguió, con poco éxito, a una de las mujeres de su vida, Apolinaria Suslova (Polina en el libro) en una relación con muy poco futuro, pero en la que se empeñó. En fin, cosas que suelen suceder ya que el amor, tanto hacia otra persona, como hacia uno mismo, como hacia un objetivo, trabajo, estudios, una causa, es el motor que mueve nuestras vidas, aunque también, como en esta historia, puede ser el camino hacia la destrucción. Y esta es una de las sensaciones que deja este pequeño libro de "El Jugador", que puede leerse perfectamente en una tarde: como un sentimiento tan noble en apariencia como el amor puede hacer tanto mal a una persona y llevarla hacia la autodestrucción.

La otra sensación que me quedó grabada fue la de la rebeldía o la de la capacidad que tenemos para rebelarnos: Alexei Ivanovich es un rebelde, pero no tiene el valor para rebelarse. Instructor de una familia de la nobleza rusa del Siglo XIX les acompaña durante sus viajes por Europa malgastando su patrimonio en el juego. Alexei se da perfecta cuenta que llevan (incluso él mismo) una vida de parásitos, de espaldas a la realidad y viviendo una vida vacía y sin lujo. Hay momentos en los que hay esperanza en los que parece que va a romper con todo ese absurdo mundo y que el amor le redimirá, pero finalmente se limitará a ser un mero cronista de su decadencia y la del mundo que le rodea. Puede parecernos una actitud bastante despreciable, pero no es demasiado diferente a la que tenemos muchas veces el resto de la gente. Sabemos donde está el bien, lo que está mal y cómo cambiarlo, pero sencillamente no nos atrevemos a dar el paso hacia la acción,.... aunque lo tengamos en la punta de los dedos.





sábado, 20 de septiembre de 2008

La balada del mar salado


Hola a todos. Como cada semana toca hacer un pequeño comentario/recomendación sobre algún libro, película o canción que nos ayude a pasar mejor la semana, por lo menos, o la vida en el mejor de los casos.

Hoy dejaremos las películas para hablar de un género que está a mitad de camino entre el cine y la literatura: el cómic. Es cierto que puede que exista una idea del cómic como algo para niños o, en el caso de personas adultas, para frikis. Esto puede que sea cierto en algunos casos porque el "frikismo" abunda entre las personas adultas aficionadas a los comics, pero también hay que tener en cuenta que nos encontramos ante un medio de expresión artístico que tiene a menudo una calidad muy alta y en el que se funden buenos dibujos buen guion y un ritmo cinematográfico con primeros planos, contraplanos, etc....

Tampoco soy una persona que coleccione muchos comics y muy experta en los mismos. Sin embargo, sí tengo algunos autores preferidos, y, por encima de todos ellos, a Hugo Pratt, sobre todo conocido por la serie de Corto Maltés (Corto Maltese en el original), aunque su obra abarque otras temáticas y personajes.

Las historias de Hugo Pratt (Rimini (Italia), 1927, Grandvaux (Suiza), 1995) recuerdan a la buena literatura de aventuras que a penas se ve ahora, de autores como Joseph Conrad, Hermann Melville, C. Scott Forester (con la serie sobre el capitán Hornblower) o mi paisano y escritor de cabecera Pío Baroja con su serie de novelas sobre el mar ("Las inquietudes de Shanti Andia", "Los pilotos de altura"," La estrella del capitán Chimista", El laberinto de las sirenas" , por ejemplo). Todos ellos cuentan historias de personajes fuertes y solitarios enfrentados a un medio duro (el mar) que les imprime carácter.

La serie de comics sobre Corto Maltés tratan sobre un pirata aventurero nacido en Malta, pero sin patria fija, inglés por parte de padre y español por madre, una gitana sevillana que se fue a vivir a Gibraltar. Sus aventuras le llevarán desde el Pacífico durante la primera guerra mundial ("La balada del mar salado") hasta los comienzos del fascismo en Italia ("Fábula en Venecia"). Una vez más vemos que el autor refleja en sus personajes parte de sí mismo, ya que el creador de Corto Maltés también tuvo una biografía digna de una novela:

Hugo Pratt en Venecia

Hugo Pratt nació en Rimini, aunque se crió en Venecia, ciudad que siempre consideró como suya. Hijo de madre de origen judío Sefardí y padre de familia inglesa, emigró siendo adolescente a la colonia italiana de Etiopía donde su padre fue destinado como militar y el propio H. Pratt sirvió, con 14 años solamente, en el cuerpo de policía colonial italiano. Tras la derrota italiana en Etiopía, donde su padre murió en un enfrentamiento con los británicos, fue hecho prisionero e internado en un campo de prisioneros italianos, siendo allí donde comenzó a hacer dibujos y, posiblemente, a fraguar parte de las historias que empezaría a publicar a partir de los años 60. Después de una temporada como prisionero de guerra, volvió a Italia donde sirvió para el gobierno pro-aliado del Sur, estando a punto de se ejecutado por tropas de las SS en una de sus misiones. De estos movidos años, Hugo Pratt publicó libros gráficos como "Morgan" (sobre misiones del Special Air Service en Italia) y "Los Escorpiones del desierto" y, sobre todo, la excelente "En un cielo lejano", sobre la guerra entre británicos e italianos en Somalia y Etiopía en 1941. De esta última, tendré que escribir en alguna ocasión ya que se merece un comentario aparte por ser una de las mejores historias de aventuras, cumplimiento del deber, amistad y amores imposibles, que recuerde.

"En un cielo lejano". Una historia de pilotos de combate durante la guerra de Etiopía
entre británicos e italianos

Posteriormente, Hugo Pratt emigraría de Italia a Argentina donde se casó y empezó a publicar comics, volviendo a Italia en los años 60 debido al deterioro de la situación política y económica en el país sudamericano. Allí, en 1965, con una vida mucho más tranquila e instalado en su querida Venecia, empezaría la serie de Corto Maltés que se prolongaría hasta los años 80.

Los comics de Corto Maltés y la obra de Hugo Pratt, en general, aparte de ser excelentes historias de aventuras, también son una guía para la vida, como lo son las obras de Joseph Conrad o Pío Baroja. Son lecturas para todos los públicos, pero sobre todo para adolescentes que están definiendo su educación moral. No se me ocurren mejores principios para chavales de 14 años que los de un Corto Maltés, el perfecto antihéroe: pirata, mercenario y persona que no se somete a disciplina alguna, pero que jamás traiciona a sus amigos ni compañeros, aunque éstos sean piratas y criminales, y que siempre defenderá al más débil. Un hombre que sigue a su corazón y que sabe que sólo dependemos de nosotros mismos para salvarnos("Una gitana me leyó la mano y dijo que no tenía línea de la fortuna. Cogí la navaja de mi padre y me hice yo mismo una"). Frente a ellos destacan también otros personajes honestos, pero trágicos por estar atrapados en su propia moral que ya no va con los tiempos que les han tocado vivir. Hombres como el teniente de navío alemán Slutter (en "La balada del mar Salado") o el piloto Pietro Bronzi (en "En un Cielo Lejano") anteponen el deber y el honor a su felicidad personal y al amor, sirviendo como "la piel del tambor" (como diría Pérez Reverte) de las glorias de los poderosos a los que sirven, que finalmente les dejan tirados. Son personajes buenos y honorables que hacen verdad la frase del Cantar del Mío Cid: "Que buen Vasallo si tuviera un buen Señor". Y es que, como suele ocurrir en la vida real, el poder es la mayor fuente de corrupción y de maldad y destrucción conocida.

Respecto a la imagen de las mujeres en los libros de Hugo Pratt, son personajes fuertes e independientes, pero fuente de quebraderos de cabeza y de corazón: Corto Maltés les atrae, pero no es el tipo de hombre con el que se comprometería nadie, así que sus relaciones no duran demasiado: tiene una vida demasiado inestable. Por otro lado, los personajes honestos y cumplidores del deber, les son más atractivos, pero éstos huyen de la felicidad y acaban en la tragedia por su trasnochado sentido del honor ("Los ingleses me ejecutan por haber hundido barcos británicos, y los alemanes lo hubiesen hecho por haber desobedecido estas órdenes, eso sí, que no me falte el capellán antes de mi ejecución", dice el teniente Slutter cuando se despide de su querida Pandora en "La balada del Mar Salado").

Como de costumbre, os recomiendo que intentési no perderos este libro, el primero de Corto Maltés y, para mi gusto, el mejor de los que he leído. Os dejo una de mis partes favoritas, para que veais que Corto sabe encajar los desengaños amorosos como un caballero(si hacéis click encima podréis ver la página en tamaño grande):


domingo, 14 de septiembre de 2008

El Hundimiento: Los malos jefes

Hola a todos de nuevo. Como prometí, cada semana intentaré hacer el comentario de una película que creo que valga la pena ver, tanto se haya estrenado, como sí es de los años 30. No me olvido de los libros y de la música, pero tengo muchas cosas que recomendaros y, bueno, dependo de lo que me apetezca escribir cada semana y de lo inspirado que esté. En fin, que este blog lo hago por afición y para descansar un poco del "más profesional" que tengo, que me exige mayor esfuerzo.

La peli que toca esta semanda es "El Hundimiento" ("Der Untergang") una obra muy interesante por muchos motivos: En primer lugar, lo más obvio es que se trata de la primera versión que dan los propios alemanes sobre los últimos días de la vida del dictador que arrastró a Alemania y al resto del mundo hacia la mayor destrucción conocida en la historia de la humanidad. Ya se habían hecho algunas versiones por parte de los vencedores de la guerra (USA y Reino Unido) más o menos fieles a la realidad ("Hitler: los últimos diez días" con Alec Guinness interpretando a Hitler o la serie de tv "El Bunker", esta vez con Anthony Hopkins haciendo del führer). La primera película la recuerdo muy bien y no está mal, dan una visión de Hitler bastante buena, aunque un poco caricaturizada, mostrándole como un burgués maniático casi con demencia senil. Me gustó la escena en la que, cuando se suicida, los generales se ponen a fumar aliviados (Hitler era anti-tabaco y tenía prohibido terminantemente a cualquiera fumar, no sólo en su presencia, sino en los lugares donde trabajase o viviese). En cuanto a la segunda, está bien, no la recuerdo tanto, pero por el formato televisivo, se acercaba muchas veces al documental.

Respecto a la visión alemana, es la mejor que se ha hecho de momento ya que huye de caer en la caricatura y muestra a Hitler como era realmente: una persona como cualquier otra, pero con una grave enfermedad moral: la soberbia. Efectivamente, la película recibió críticas por mostrar una faceta humana de Hitler, es decir, una persona capaz de tener gestos amables con sus secretarias y subordinados e incluso de que alguien, Eva Braun, pudiese estar tan enamorada de él que incluso querere compartir su destino suicidándose. Esta es una imagen alejada de la que muestre a Hitler como una especie de ser sobrenatural con poderes demoniacos, cercana a la imagen del demonio en la tierra. Eso no quiere decir que Hitler fuese una buena persona, que no lo era, sino que simplemente era alguien con un inmenso poder y con la capacidad de llevar a cabo sus proyectos sin límite alguno. Precisamente, esto es lo más preocupante del filme, el hecho de la idea que subyace de que cualquier persona con un poder absoluto es capaz de lo peor ya que todos tenemos una idea de lo que es bueno, que no tiene que coincidir necesariamente con lo que es la bondad para el resto de la gente. Así, ninguno de los grandes dictadores que han existido tenía conciencia de que estaban haciendo el mal: Stalin, Pol Pot, Lenin, Mao o Castro lo hacían por el bien del pueblo o del socialismo, mientras que Hitler, Mussolini o Franco lo hacían por el bien de Alemania, Italia o España, creyéndose con una especie de Derecho Divino para hacerlo. El fin justificaba los medios y si para ello había que acabar con razas o grupos de gente por completo, no importaba, nadie se lo impedía ni les iban a pedir cuentas, además de que sólo recibían alabanzas y nadie tenía el valor suficiente para criticarles. En este sentido, "El Hundimiento" parece explicar por qué los alemanes(como podría haberlo hecho otro pueblo) siguieron a Hitler casi hasta el final (la rendición del Reich por parte del sucesor de Hitler, el almirante Dönitz, se produjo apenas una semana después del suicidio de Hitler): es más cómodo obedecer que mandar y, si, además, eres un poco pelota, los jefes saben ser generosos. En el führerbunker nadie realmente se atreve a echarse en cara no haberle parado a Hitler los pies a tiempo porque todos han obtenido algún beneficio por estar cerca del poder. De este modo, uno de los generales más próximos, Hans Krebs, dice en un momento que no vale la pena decirle la verdad a Hitler, porque acabaría en el ostracismo como Guderian, el padre de las fuerzas acorazadas alemanas y el único general que se atrevió a discutir la estrategia del "Jefe". Con este panorama, Adolf Hitler, una persona soberbia ya de por sí, al que llevaban 12 años diciéndole que era lo mejor que había ocurrido a Alemania en toda su historia, no conoce la realidad y sigue insistiendo en poder ganar la guerra, moviendo divisiones imaginarias sobre un mapa, sin darse cuenta que a esa situación había llegado por su culpa, al rodearse de aduladores y haber expulsado a los críticos. Todas esas personas, Keitel, Jodl, Goering, Himmler,... cuando comprueban que está acabado le traicionan porque ya no puede ofrecerles más, es un fracasado como en su juventud, la condición de la que siempre quiso escapar durante toda su vida, desde que fracasó como pintor. Es una parte en la que el propio Bruno Ganz, actor que magistralmente le intepreta, declaró que sintió lástima por el personaje que interpretaba, y que es equiparable a lo que puede sentir cualquier persona cuando se derrumba la imagen que tenemos de nosotros mismos, y nos damos cuenta que realmente no hemos hecho nada en la vida y hemos fracasado: ese es el Hundimiento.

En cuanto al título que le he dado a este post, "los malos jefes", creo que lo que cuenta "El Hundimiento" es aplicable a aspectos que vemos cotidianamente en nuestras vidas. Tanto en política, en la Universidad, en la familia y en la vida laboral se pueden ver gente como Hitler y sus generales: personas tiránicas y "lameculos" o simplemente gente que no admite críticas y otros que ni se molestan en hacerlas porque el que manda es el que manda (el Führer es el Führer como dicen en la película). Está claro que la jerarquía es necesaria, pero la sana crítica también y nadie debería tener menos autoridad por retractarse, aunque sea él el que mande y un subordinado sea el que le saque la razón, cosa que Hitler no admitía. Generalmente ese tipo de personas son las que luego echan la culpa del fracaso a los demás, como también ocurre en "El Hundimiento" y la famosa escena en la que Hitler se da cuenta que ha perdido la guerra y echa la culpa a sus generales y al pueblo alemán que no han sabido estar a su altura,...

En cuanto a la parte técnica, la película está muy bien, aunque le sobran unas cuantas escenas al final, notándose a veces que estamos ante una producción europea, que en ocasiones se aproxima al formato de una mini serie de tv de lujo que a una película propiamente dicha. Hay escenas en las que se juega magistralmente con la claustrofobia del bunker, pero creo que podrían estar mejor aprovechado el escenario ya que a veces se desvían mucho hacia tramas paralelas sin mucho interés. A pesar de esto, la película destaca por el enfoque y las interpretaciones, especialmente la de Bruno Ganz como Hitler y la de la bellísima actriz rumana Alexandra Maria Lara (papel que le sirvió para despegar profesionalmente ya que ahora ha hecho una película con Coppola incluso) como Traudl Junge, una de las secretarias personales de Hitler y, de los pocos testigos que pudo sobrevivir a la batalla de Berlin y que fue testigo de la muerte de Hitler. Es muy acertada la introducción y el epílogo de la película con la verdadera Traudl Junge anciana contando sus experiencias y por qué entró a trabajar para Hitler y no se sintió culpable por ello hasta muchos años después terminada la guerra. Está claro que en aquellos años para una chica joven y lista como Traudl trabajar para la persona más poderosa de Alemania era un éxito profesional y así lo vio. Sin embargo, años más tarde cuando vio una placa conmemorativa de Shopie Scholl, una joven alemana de su edad que fue ejecutada en 1943 por resistirse al régimen nazi, se dio cuenta que nadie debería poner como excusa el no saber o que lo que haga no va a servir de nada porque todos tenemos en nuestras manos cambiar el mundo a mejor con nuestra familia, trabajo, etc....

El Hundimiento (Der untergang)

Director: Oliver Hirschbiegel

Bruno Ganz: Adolf Hitler

Alexandra Maria Lara: Traudl Junge

Thomas Kreschtman: SS Gruppenführer Herman Fegelein

Juliane Köhler: Eva Braun

Ulrich Matthes: Joseph Goebels

Heino Ferch: Albert Speer

Corinna Harfausch: Magda Goebels

Christian Berkel: Profesor Ernst Günther Schenk

Donevan Gunia: Peter Kranz

y muchos más,....


Producción: Constantin Films.

Música: Stephan Zacharias